Te dicen que no pasa nada, que podia haber sido cualquiera,
pero fuistes tu
tu fuistes la culpable
y tu misma/o eres la culpable de sentir ese dolor tan angustioso en el pecho, que hace que tus ojos se hinchen de tanto llorar, que no tengas hambre, que no logres sonreir y que te sientas la peor escoria del mundo.
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